Canto de cuabas
que desfilan por la playa
en un parpadeo
que fluye sobre la piel del oleaje.
El rumor del mar
tiene una densidad de siglos
una espesura aborigen
contiene el átomo antropológico
desertor...
Una ternura nauta
le puso voz
al alma de los líquenes
le dio mirada
a los gestos de las piedras.
Cuando el sol calcine los montes
correrá como lava
toda la humanidad del árbol
irá a hendirse en el rostro
como faro en la noche
y no volverá
hasta que la música
haya terminado.